MundoLa misión política de la ONU en Somalia cierra el sábado, poniendo fin a tres décadas de mediación y apoyo para reconstruir instituciones tras la guerra civil. El gobierno considera el cierre un hito en su capacidad para gestionar sus propios asuntos; críticos advierten que su salida elimina un canal clave para resolver disputas políticas. Los líderes siguen divididos sobre las elecciones y los militantes vinculados a Al Qaeda continúan combatiendo. Las agencias de ayuda de la ONU y las fuerzas de la Unión Africana permanecerán en el país.




























