MundoEl sábado, las llamas envolvieron el ayuntamiento del siglo XIX de Limoges, en el centro de Francia; el techo se derrumbó y el edificio estuvo a punto de quedar destruido. El domingo, el presidente Emmanuel Macron expresó la “ira” y la “vergüenza” de la población por los disturbios y saqueos durante las protestas nacionales contra el alza del costo de vida y las malas condiciones escolares.


























